septiembre 18, 2014

Entrevista al Dr. Damián Paikin: “La inclusión de Venezuela en el Mercosur debería ser vista como un triunfo”

Por cssaez - Sab ago 04, 6:27 pm

Al Dr. Damián Paikin, argentino, profesor de la cátedra Pensamiento Latinoamericano para la integración de la Universidad de Buenos Aires, le consultamos acerca del nuevo integrante del bloque regional Mercosur, la República Bolivariana de Venezuela. Su ingreso se da en medio de una polémica política, pues es en instantes en que Paraguay está suspendido como miembro pleno por el reciente golpe de Estado perpetrado por las actuales autoridades del país mediaterráneo en contra del ahora ex Presidente Fernando Lugo.

Aún así, la prensa internacional cuestionó la forma en que el país caribeño llegó a ser socio regional, reconocido hace pocos días en Brasil como tal. Por el contrario, el Dr. Paikin señala que “beneficiará al bloque y que será un gran aporte su ingreso, sobre todo, para contrarrestrar las asimetrías que se presentan entre los socios del Mercosur y por lo que, presentará oportunidades en los flujos comerciales entre los países como también generará “grandes oportunidades en materia energética para la región”.

(por Cristián Sáez  / cssaez@elariquenio.com) 

Periodista: Da la impresión que el ingreso de Venezuela al Mercosur, de la forma en que se produjo – con Paraguay afuera-  era la única posibilidad que había por los años de oposición que realizó el senado paraguayo al ingreso del país caribeño. Pese a eso, por la manera en que sucedió todo, sin la presencia de uno de los fundadores, en el ámbito jurídico Institucional del Mercosur, esta decisión de los presidentes- la forma- ¿no atenta en el fondo contra las decisiones formales como son las que deben realizar los órganos de la estructura institucional del Mercosur cuando se trata de una situación como la del país caribeño?   

Dr. Damián Paikin: Evidentemente, en el caso de Venezuela, el senado paraguayo venía teniendo una posición contraria a los intereses del bloque. Recordemos que la adhesión del país caribeño al MERCOSUR no fue firmada por Fernando Lugo, sino por su antecesor, Nicanor Duarte Frutos, del Partido Colorado, en el año 2006, y desde aquel momento, se esperaba esta aceptación del senado para su incorporación plena.  La actitud del Senado Paraguayo, entonces, no sólo vulneraba el interés del resto de los países, que habían aceptado el ingreso, sino también, la voluntad de dos presidentes del Paraguay elegidos constitucionalmente. Por supuesto, que hubiera sido deseable un ingreso en otras condiciones, pero no hay en esta acción ninguna ruptura de carácter formal con las normas del bloque. Estando suspendido Paraguay, la decisión se tomó siguiendo la norma habitual del consenso entre los socios plenos. De hecho, si alguien debe ser acusado por la ruptura de las normas, es el propio parlamento paraguayo, quien mediante el irregular juicio contra el presidente Lugo vulneró los protocolos MERCOSUR sobre compromiso democrático. 

P: Desde el punto de vista de las relaciones internacionales, ¿afecta a la imagen del Mercosur que se haya dado de esta manera o en la actualidad es tan grave la crisis en el mundo que no tiene la menor importancia?

DPaikin: Yo entiendo que no es un problema de crisis internacional o no crisis. Lo que debe llamar la atención al mundo es el proceso irregular realizado contra Lugo. El ingreso de Venezuela, repito, “era algo aceptado por todos los presidentes, incluidos, los de Paraguay”. Seguramente la figura de Chavez genera posiciones encontradas, pero quien está ingresando al MERCOSUR es la República Bolivariana de Venezuela, es su pueblo, no sólo su presidente. De hecho, para los opositores a Chavez, su inclusión en el MERCOSUR debería ser vista como un triunfo, y no como una derrota, ya que le caben a él las mismas normas que a cualquier otro Estado en relación a los compromisos democráticos suscriptos en el bloque.

P: ¿Con su ingreso, cuáles serán los beneficios para el bloque regional?

DPaikin: Por supuesto, en términos económicos, los beneficios son claros. Venezuela es un consumidor de los productos que el resto de los países producen, tanto en alimentos como en productos manufacturados, con lo que es de esperar un fortalecimiento de los flujos comerciales entre los países, privilegiando en ellos el componente de productos con alto valor agregado.  Por otro lado, su importante capacidad en términos petroleros viene a aportar a cerrar los déficits energéticos existentes en varios de nuestros países, como es el caso actual de la Argentina. Pero eso no es todo. En términos políticos, asimismo, el ingreso pleno refuerza el poder de negociación de la región en el escenario internacional permitiendo una mayor amplificación de un discurso distinto al escuchado en los grandes centros mundiales. Y finalmente, en términos culturales, aleja al MERCOSUR de la Cuenca del Plata, generando dos fenómenos. Primero, la incorporación del norte brasileño al esquema MERCOSUR, que se hallaba muy aislado de lo que sucedía entre San Pablo, Buenos Aires, Montevideo y Asunción. Y segundo, redefiniendo la relación del sur de América con Centro América y el Caribe, dando más fuerza a la reconstrucción de un sentido unitario entre ambos espacios geográficos.

Imagen: radiomercosur.com

P: De Paraguay se dice frecuentemente que es el más débil de los 4 países socios plenos por su estructura económica ¿en que lo podría beneficiar directamente que Venezuela esté en el bloque?

DPaikin: Creo que la entrada de Venezuela incluiría un actor nuevo, de mediano porte, que en numerosas cuestiones podría venir a reforzar la posición de los socios minoritarios del bloque.

P: Brasil seguirá siendo el líder del Mercosur, ¿que rol cumplirá Venezuela y donde quedará Argentina con Uruguay?

DPaikin:Yo creo que Venezuela vendrá a jugar un rol dinamizador de la propia lógica del MERCOSUR. Como he dicho, trastoca el modelo de negociación de un Brasil hegemónico y de una Argentina como principal socio, donde tanto Paraguay como Uruguay jugaban un rol muy secundario. Venezuela puede venir de algún modo a generar un desequilibrio en esa dinámica. Una alianza con Argentina reforzaria su posición, permitiendo cuestionar el liderazgo brasileño en algunos puntos. Una alianza con Uruguay y Paraguay, podría obligar a escuchar con más atención el reclamo de los socios más débiles en temas como asimetrias.

P: Hoy se habla de números excitantes, del nuevo PBI del Mercosur con el ingreso de Venezuela, de las enormes  reservas de petróleo de este último y de la proyección optimista del futuro del bloque ante el panorama desolado que hoy enfrentan las grandes economías, ¿Será posible que se logre una complementariedad económica y productiva en el bloque dados los continuos cuestionamientos hacia la Argentina por las trabas aduaneras y de importaciones?  

DPaikin: Este es un cuestionamiento válido, pero que creo que debe ser sopesado en su justa dimensión. La pregunta es si el modelo actual de desarrollo argentino, muy volcado al mercado interno, generará una crisis estructural del MERCOSUR, o apenas vaivenes coyunturales como ya ha tenido muchos. Mi visión es que las limitaciones actuales no pueden ser comparadas con las de años anteriores. Pensemos que mientras en 2009 o 2010, el déficit en la balanza comercial con Brasil era contrapesado con un superavit en el comercio global, y hoy está situación se encuentra, por causa de la crisis internacional, en franco deterioro. Este hecho, entonces, genera condiciones diferenciadas que vale la pena mencionar para plantear que hay una raíz más profunda en los conflictos que en otros momentos . Sin embargo, aún en un contexto de profundización de la crisis, yo entiendo que la Argentina privilegiará sostener en tensión la relación con sus socios regionales, antes que “flexibilizar” los acuerdos principalmente por dos razones. Uno, porque la composición del comercio regional en términos de valor agregado es sustancialmente mejor a la composición del comercio mundial. Y dos, porque para el actual proceso político, la pertenencia regional no sólo significa una política exterior, sino un hecho constitutivo de su propia identidad, que debate con otras corrientes político-ideológicas internas. De esta forma, entiendo que obviamente habrá debates sobre el modelo a seguir y la forma de asociarnos, pero creo que el proceso de integración seguirá ampliándose y profundizándose.

 EA/cs

 

 

Deja un Comentario